Media Maratón de Valladolid: recorrido, perfil y análisis para correr rápido

La Media Maratón Ciudad de Valladolid es una de las pruebas urbanas más interesantes de Castilla y León: circuito de una vuelta, perfil completamente llano, recorrido por el núcleo urbano y paso por algunos de los puntos más reconocibles de la ciudad. Analizamos su trazado, sus puntos críticos y cómo correrla si buscas marca.

La Media Maratón Ciudad de Valladolid es una de las carreras más interesantes del calendario de Castilla y León para quien busca una media maratón urbana, rápida y con buena logística. No tiene el ruido mediático de Valencia, Sevilla, Barcelona o Santa Pola, pero tiene una virtud muy clara: un circuito llano, homologado, de una sola vuelta y con recorrido por el núcleo urbano de la ciudad.

Esto ya la coloca en una categoría útil para el corredor popular que busca marca. Valladolid no vende exotismo, costa ni una postal mediterránea. Vende otra cosa: ciudad manejable, recorrido rápido, poca altimetría, salida y meta céntricas, y una prueba con tradición dentro del calendario local.

Ahora bien, como siempre, conviene no caer en el análisis fácil. Que una media maratón sea llana no significa que sea trivial. Valladolid puede ser rápida, pero exige gestionar bien la salida, los tramos más amplios, la posible exposición al viento, la densidad de corredores según ritmo y la dureza invisible de los recorridos completamente planos: la repetición mecánica constante.

A continuación analizamos el recorrido de la Media Maratón de Valladolid, su perfil, sus puntos críticos y cómo plantearla si quieres correrla con criterio.

Datos básicos de la Media Maratón de Valladolid

DatoInformación
CarreraMedia Maratón Ciudad de Valladolid
Distancia21,097 km
CiudadValladolid
Comunidad autónomaCastilla y León
SalidaCalle Miguel Íscar, entorno de Plaza Zorrilla
MetaAcera de Recoletos
Tipo de recorridoUrbano, una vuelta
HomologaciónCircuito homologado por la RFEA
PerfilCompletamente llano por el poco desnivel existente
SuperficieAsfalto
Prueba paralelaLegua Popular
Principal atractivoCircuito llano y urbano por zonas reconocibles de Valladolid
Riesgo principalSalida demasiado rápida, viento y monotonía mecánica

Puedes consultar la información oficial en la web de la Media Maratón Ciudad de Valladolid y revisar el recorrido oficial de la prueba. El reglamento oficial indica que el circuito tiene una distancia de 21,097 metros, una sola vuelta, homologación RFEA y perfil completamente llano por el poco desnivel existente.

Una media maratón urbana, llana y con lógica de marca

Valladolid tiene un tipo de atractivo distinto al de las medias más mediáticas. No es una carrera de destino como Ibiza. No es una prueba costera como Santa Pola. No es un circuito mundialista como Valencia. Es una media urbana, castellana, bastante directa y con un perfil que invita a correr rápido.

El recorrido de 2025 introdujo un cambio importante: dejó de ser un trazado de dos vueltas para convertirse en una sola vuelta por el núcleo urbano de Valladolid. Esto es relevante. A nivel psicológico, una sola vuelta suele resultar más agradable para muchos corredores, porque reduce la sensación de repetición y permite leer la carrera como una progresión continua por la ciudad.

Además, la prueba tiene un tamaño interesante. En la edición 2025 se comunicaron más de 2.500 inscritos en la media maratón, a los que se sumaban unos 700 participantes en la Legua Popular. No estamos ante una carrera minúscula, pero tampoco ante una salida gigantesca. Esa escala puede ser muy cómoda para correr bien: suficiente densidad para encontrar referencias, pero sin la saturación de las grandes pruebas.

Si estás comparando medias rápidas dentro de España, puedes revisar también los análisis del Medio Maratón de Valencia, el Medio Maratón de Sevilla, el Medio Maratón de Barcelona, el Medio Maratón de Santa Pola y la Media Maratón de Ibiza.

Recorrido de la Media Maratón de Valladolid por tramos

Recorrido Media Maratón de Valladolid

El recorrido de Valladolid discurre por las principales calles de la ciudad, en un circuito de una vuelta y completamente urbano. Según el mapa de la edición 2025, la prueba sale desde la calle Miguel Íscar, junto a Plaza Zorrilla, y termina en Acera de Recoletos, con paso por zonas como Campo Grande, Paseo de los Filipinos, Arco de Ladrillo, Arturo Eyries, La Rubia, Puente Mayor, La Rondilla, San Pablo, Plaza Mayor y Universidad, entre otros puntos reconocibles.

Para analizarla de forma útil, podemos dividirla en cinco grandes bloques:

TramoZonaLectura técnica
Km 0-5Salida en Miguel Íscar, Plaza Zorrilla, Campo Grande y primeros sectores urbanosColocación, ritmo controlado y evitar salir pasado
Km 5-10Zona sur y oeste: Arco de Ladrillo, Arturo Eyries, La RubiaRitmo estable, tramos amplios y primera gestión mental
Km 10-15Sector oeste-norte, entorno Ribera de Castilla y Puente MayorZona clave por posible viento y fatiga progresiva
Km 15-18Rondilla, San Pablo, centro históricoReenganchar mentalmente con la ciudad y sostener ritmo
Km 18-21,097Plaza Mayor, Universidad, regreso hacia RecoletosCierre rápido si has llegado entero

La lectura general es clara: recorrido llano, urbano y sin grandes trampas altimétricas. Pero precisamente por eso la carrera se decide por ritmo, densidad, gestión de grupo y capacidad de sostener la mecánica.

Km 0-5: salida céntrica y primer control

La salida en la calle Miguel Íscar, junto al entorno de Plaza Zorrilla, es uno de los puntos fuertes de la prueba. Es una zona céntrica, reconocible y con buena lectura urbana. El arranque por un entorno como Campo Grande y Paseo de los Filipinos permite entrar pronto en dinámica de carrera.

Pero también aquí aparece el primer peligro: salir demasiado rápido.

En una media maratón llana, urbana y sin grandes condicionantes iniciales, el ritmo puede salir muy fácil desde el principio. Demasiado fácil. El corredor se siente bien, hay ambiente, las piernas están frescas y el reloj empieza a enseñar parciales bonitos. El problema es que la media maratón no perdona tanto como parece.

El primer 5K debe servir para colocarse, encontrar espacio y entrar en ritmo objetivo sin picos absurdos. Si buscas 1h30, no necesitas salir 10 segundos por kilómetro más rápido para “ganar margen”. Si buscas 1h20, no necesitas correr los dos primeros kilómetros a ritmo de 10K. Y si buscas marca personal, lo peor que puedes hacer es convertir el primer tramo en una persecución.

El objetivo correcto es salir rápido, pero sin tensión. Cadencia estable, respiración controlada y nada de zigzaguear más de la cuenta. Perder 5 segundos en la salida es irrelevante. Gastar una bala para adelantar con ansiedad es una estupidez bastante frecuente.

Si todavía no tienes claro qué ritmo objetivo te corresponde, puedes usar la calculadora de ritmos de running o el predictor de marca para running antes de preparar la estrategia.

Km 5-10: tramo amplio, ritmo estable y primera verdad

Entre el kilómetro 5 y el 10, la carrera empieza a estabilizarse. Ya ha pasado la salida, el grupo se ha ordenado y el corredor empieza a entender si el ritmo elegido tiene sentido.

Este bloque, por zonas como Arco de Ladrillo, Arturo Eyries o La Rubia, puede tener menos carga monumental que el centro histórico, pero es importante desde el punto de vista competitivo. Aquí se corre. Menos foto y más ritmo.

En una media maratón bien ejecutada, el paso por el 10K debe dejar una sensación muy concreta: vas trabajando, pero no vas sobreviviendo. Si pasas el 10K pensando que el ritmo es sostenible pero serio, probablemente estás donde debes. Si pasas el 10K pensando que necesitas que la carrera acabe pronto, has confundido media maratón con 10K alargado.

Este tramo también es útil para encontrar grupo. Valladolid no tendrá la densidad de Valencia, pero con más de 2.500 inscritos debería ofrecer referencias suficientes para muchos ritmos populares. Eso sí: grupo correcto. No grupo rápido porque “me lleva”. En media maratón, pegarte a un grupo que va 5 segundos por kilómetro más rápido de lo previsto puede parecer razonable hasta que deja de serlo.

Km 10-15: la zona que separa control de autoengaño

Del kilómetro 10 al 15 empieza la parte realmente importante. En muchas medias maratones, este bloque es donde el corredor descubre si iba compitiendo con cabeza o simplemente estaba viviendo de la frescura inicial.

En Valladolid, al ser un recorrido llano, este tramo puede parecer poco dramático. No hay una gran subida que marque la carrera, ni un punto icónico que obligue a cambiar completamente la estrategia. Precisamente por eso hay que estar atento. Las carreras llanas no siempre te rompen con un obstáculo evidente. Te van quitando segundos por acumulación.

Aquí conviene vigilar tres cosas: respiración, técnica y concentración. Respiración porque la intensidad de media maratón ya debería estar claramente instalada. Técnica porque la repetición del llano puede empezar a cargar gemelos, sóleos, isquios y cadera. Concentración porque, si el recorrido se abre o pierde estímulo urbano durante algunos kilómetros, es fácil empezar a desconectar.

Este bloque es muy de umbral. Una media maratón bien corrida no es cómoda, pero tampoco debería sentirse como un sprint largo desde el km 11. Hay que tolerar incomodidad sin entrar en combustión total. Si quieres profundizar en este enfoque, puedes revisar la guía de zonas de entrenamiento en running.

Km 15-18: volver al centro y sostener cuando ya pesa

A partir del kilómetro 15, la carrera empieza a tener otro tono. Ya no estás gestionando una carrera que “va a empezar”. Ya estás dentro del tramo que decide el resultado.

El paso por zonas como La Rondilla, San Pablo o el entorno del centro histórico puede ayudar psicológicamente. Vuelven referencias urbanas más reconocibles y la sensación de que la meta empieza a estar cerca. Pero cuidado: cerca no significa hecho.

En media maratón, del 15 al 18 se pierde muchísimo tiempo por pequeñas concesiones. No suele ser un hundimiento espectacular. Es más vulgar: un parcial 4 segundos más lento, luego otro, luego un grupo que se va dos metros, luego una respiración más desordenada, luego “bueno, tampoco pasa nada”. Y sí pasa. En una media maratón, 15 segundos perdidos aquí pueden ser la diferencia entre marca personal y casi.

La estrategia correcta es sostener. No necesariamente atacar. Sostener. Mantener apoyo activo, hombros relajados, cadera alta y mirada al siguiente grupo, siguiente curva o siguiente referencia. Aquí ya no se piensa en toda la carrera. Se piensa en tramos pequeños.

Km 18-21,097: Plaza Mayor, Universidad y final en Recoletos

El último bloque lleva al corredor hacia algunas de las zonas más reconocibles de Valladolid, con paso por Plaza Mayor, Universidad y regreso hacia Acera de Recoletos. Es un final con buena identidad urbana y bastante más estimulante que terminar en una zona periférica sin carácter.

Desde el punto de vista competitivo, aquí ya no hay demasiada teoría. Si has regulado bien, puedes apretar. Si has salido pasado, toca limitar daños. La media maratón es bastante honesta en ese sentido.

El km 18 es una buena referencia. Si la técnica sigue sólida, se puede cambiar ligeramente el tono. No hace falta hacer una locura. Basta con aumentar intención, mantener cadencia y empezar a correr de verdad hacia meta. Si en cambio notas zancada pesada, hombros rígidos y pérdida de apoyo, mejor sostener antes que intentar una progresión suicida.

El último kilómetro ya es otra historia. Ahí sí, si queda algo, se usa. El final en Recoletos ayuda porque la meta está en una zona céntrica y reconocible. Pero como siempre: el entorno suma, no corre por ti.

¿Es rápida la Media Maratón de Valladolid?

Sí. Valladolid es una media maratón rápida.

El recorrido es completamente llano, homologado por la RFEA y de una sola vuelta. Además, al discurrir por el núcleo urbano, permite una carrera bastante limpia si el día acompaña.

Ahora bien, no la pondría en el mismo escalón que Valencia o Santa Pola si hablamos de máxima probabilidad de marca. No porque el circuito sea lento, sino por densidad, nivel competitivo, historial de registros y dimensión del evento. Valladolid es rápida, pero más regional-nacional que internacional.

Eso no es negativo. Para muchos corredores puede ser incluso mejor: menos saturación, logística más sencilla y suficiente nivel para competir bien.

La clave está en entender qué tipo de marca buscas. Si quieres una media maratón muy rápida, sin viajar a una gran ciudad mediterránea y con una experiencia urbana manejable, Valladolid tiene mucho sentido. Si quieres máxima densidad de corredores a ritmos muy exigentes, Valencia seguirá siendo una referencia superior.

Comparativa: Valladolid vs Valencia, Sevilla, Santa Pola e Ibiza

CarreraPerfilDensidad de corredoresRiesgo principalIdeal para
Medio Maratón ValenciaMuy rápido y muy llanoMuy altaSalida masiva y presión de marcaBuscar marca con máxima densidad
Medio Maratón SevillaMuy rápidoAltaTramos largos y gestión de ritmoMarca en circuito consolidado
Medio Maratón Santa PolaMuy llano y costeroAltaViento y salida demasiado rápidaMarca en carrera popular con gran ambiente
Media Maratón de IbizaDescendente y muy favorableAlta, internacional y en crecimientoBajada muscularmente exigenteMarca en carrera de destino
ValladolidCompletamente llano y urbanoMediaViento, menor densidad y salida rápidaMarca en carrera urbana manejable

La comparación justa para Valladolid no es “mejor o peor que Valencia”. Valencia juega otra liga en rendimiento puro. Valladolid debe analizarse como una media rápida, homologada, urbana y muy útil para corredores que buscan marca sin entrar en el circuito más masificado.

Frente a Santa Pola, pierde el componente costero y el ambiente clásico de gran media popular, pero también reduce parte del riesgo de viento marítimo. Frente a Ibiza, es menos singular, pero probablemente más limpia para extrapolar rendimiento por ser llana y no descendente. Frente a Sevilla, puede tener menos densidad, pero una logística más compacta para corredores del centro-norte.

Puntos críticos del recorrido

Aunque Valladolid sea rápida, hay varios puntos que conviene vigilar.

1. La salida demasiado rápida

Es el riesgo número uno de cualquier media maratón llana. En Valladolid, además, la salida céntrica y el perfil favorable pueden empujar a correr más rápido de lo previsto.

La solución es simple: primer 5K controlado. No lento, controlado. Hay una diferencia. En media maratón no puedes dormirte, pero tampoco necesitas salir a ritmo de 10K.

2. La posible exposición al viento

Valladolid no es una carrera marítima, pero eso no significa que el viento no pueda influir. En tramos más amplios, puentes, avenidas o zonas abiertas, el viento puede penalizar si aparece.

En una media llana, el viento cambia mucho la lectura del ritmo. Si sopla, mejor protegerse en grupo y correr por esfuerzo antes que pelearse con el reloj. La carrera no se corre contra el GPS. Se corre contra el coste fisiológico real.

3. La monotonía mecánica del llano

El llano es rápido, pero también repetitivo. No hay cambios de pendiente que modifiquen ligeramente la musculatura implicada. Eso puede cargar gemelos, sóleos e isquios si el corredor no tiene buena economía o llega justo de fuerza.

Por eso el trabajo de fuerza no es solo cosa de maratonianos. En media maratón también importa, sobre todo cuando se corre rápido en asfalto llano durante más de una hora. Si quieres trabajarlo mejor, puedes revisar la guía de fuerza para corredores.

4. La densidad según ritmo

Con más de 2.500 inscritos, Valladolid tiene una participación suficientemente buena para muchos ritmos. Pero no tendrá la profundidad de Valencia o Sevilla. Eso significa que, según tu objetivo, quizá encuentres grupo o quizá tengas que correr algunos kilómetros con menos referencias.

Para corredores que buscan marcas exigentes, esto importa. Antes de competir, conviene revisar resultados de años anteriores y ver cuánta gente se mueve cerca de tu objetivo. No es lo mismo buscar 1h30 que 1h17.

5. La zona central de carrera

Del km 10 al 16 se decide mucho. No porque el recorrido tenga una trampa concreta, sino porque la media maratón siempre se empieza a poner seria ahí.

Si has salido bien, ese tramo se sostiene. Si has salido demasiado rápido, empieza la negociación. En Valladolid, donde el perfil no da grandes excusas, la caída de ritmo puede ser muy psicológica: el recorrido sigue siendo llano, pero el cuerpo ya no responde igual.

Estrategia de ritmo para correr la Media Maratón de Valladolid

La estrategia más sensata es correr estable, con ligera progresión final si hay piernas. No plantearía una salida demasiado conservadora, porque la media exige entrar pronto en ritmo, pero sí controlada.

TramoEstrategia
Km 0-5Entrar en ritmo sin acelerones; controlar la salida
Km 5-10Estabilizar y buscar grupo adecuado
Km 10-15Sostener ritmo objetivo sin negociar
Km 15-18Mantener técnica y no perder el grupo si es el correcto
Km 18-metaProgresar si la zancada sigue estable

La clave en Valladolid es no complicarse. Es una carrera para correr limpio. Ritmo, grupo, técnica y final progresivo si hay margen.

Estrategia según objetivo

ObjetivoRitmo medio aproximadoEstrategia recomendada
Sub 1h153:33/kmBuscar grupo, controlar viento y no salir por debajo de ritmo real
Sub 1h203:47/kmRitmo constante, km 10-16 muy estable
Sub 1h254:02/kmGrupo adecuado y progresión solo desde el 16-18
Sub 1h304:16/kmSalida controlada, no regalar energía en zigzags
Sub 1h404:44/kmRegularidad, hidratación y carrera por bloques
Sub 2h5:41/kmRitmo cómodo hasta el km 15 y cierre progresivo si hay piernas

Para corredores rápidos, la disponibilidad de grupo será importante. Para corredores populares, el punto crítico será la salida. En una media llana, casi todo el mundo cree que va controlando hasta que deja de controlar.

Avituallamientos y nutrición

En una media maratón, la nutrición no tiene la complejidad del maratón, pero si vas a competir fuerte conviene tener una pauta clara. Sobre todo si tu duración se va por encima de 75-80 minutos.

Ejemplo práctico:

Duración estimadaEstrategia orientativa
Menos de 1h20Gel previo o 1 gel en carrera si está probado
1h20-1h351 gel entre el km 8 y el 12
1h35-1h501 gel entre km 7-9 y otro entre km 14-16 si está entrenado
Más de 1h502 geles y atención a hidratación

No hace falta complicarse, pero sí probarlo antes. Ni geles nuevos, ni desayuno raro, ni isotónico improvisado porque lo daban en la bolsa del corredor. La media maratón se corre suficientemente fuerte como para que una mala decisión digestiva moleste.

Si quieres calcular mejor tu pauta, puedes usar la calculadora de geles para maratón, adaptando la cantidad a media maratón, y revisar la guía sobre geles para correr. Si Valladolid forma parte de una preparación de maratón, también puede interesarte el artículo sobre carga de hidratos para maratón, aunque para una media no necesites una carga tan agresiva.

Zapatillas recomendadas para la Media Maratón de Valladolid

Valladolid es una carrera muy adecuada para zapatillas rápidas. Circuito llano, asfalto, ritmo constante y distancia suficientemente larga como para que la eficiencia importe.

Para corredores que buscan marca, una zapatilla con placa de carbono tiene sentido si está probada y encaja con su mecánica. En media maratón se puede tolerar algo más de agresividad que en maratón, porque la duración es menor. Pero eso no significa que cualquier corredor vaya mejor con la zapatilla más radical del mercado.

Perfiles recomendables:

  • zapatillas ligeras y eficientes,
  • placa de carbono si el corredor la tolera bien,
  • buena estabilidad en asfalto llano,
  • upper cómodo para ritmo sostenido,
  • espuma reactiva pero controlable,
  • agarre suficiente si el asfalto está húmedo o frío.

Si corres por encima de 4:30-5:00/km, no elegiría zapatilla solo por tener placa. Priorizaría comodidad, estabilidad y continuidad mecánica. Una zapatilla rápida que te obliga a modificar la pisada no es rápida para ti.

Puedes ampliar aquí con la guía sobre zapatillas con placa de carbono para correr.

Logística de la Media Maratón de Valladolid

Uno de los puntos fuertes de Valladolid es la logística. Al ser una ciudad manejable y una prueba urbana con salida y meta céntricas, resulta más sencilla que muchas carreras de gran capital.

Aun así, conviene revisar:

  • ubicación exacta de la salida en Miguel Íscar,
  • meta en Acera de Recoletos,
  • horarios de salida,
  • recogida de dorsal,
  • guardarropa,
  • acceso desde estación, hotel o aparcamiento,
  • cortes de tráfico,
  • previsión de temperatura y viento.

Si viajas desde fuera, alojarse cerca del centro tiene sentido. La salida y la meta están en zonas muy reconocibles y eso facilita moverse caminando. En una carrera de 21 km no necesitas una logística militar, pero sí evitar llegar con prisa, frío o estrés innecesario.

¿Para qué tipo de corredor es buena esta carrera?

La Media Maratón de Valladolid puede ser una gran opción para varios perfiles.

Corredores que buscan marca en una media urbana

El circuito es llano, homologado y de una vuelta. Si llegas bien preparado y el día acompaña, Valladolid permite correr rápido.

Corredores del centro-norte peninsular

Para corredores de Castilla y León, Madrid, Cantabria, Asturias, Galicia, Castilla-La Mancha o norte de Extremadura, puede ser una opción muy lógica sin necesidad de viajar a Levante o Andalucía.

Corredores que quieren una carrera rápida sin gran masificación

Valladolid tiene participación suficiente, pero no el volumen abrumador de las grandes medias. Eso puede ser una ventaja si prefieres salidas más manejables.

Corredores que preparan maratón

Puede funcionar como test de media maratón dentro de una preparación de otoño. Si la usas como control, su perfil llano facilita una lectura bastante limpia del estado de forma. Para ese contexto, puedes revisar también la guía sobre cómo preparar un maratón.

Corredores que toleran bien ritmos constantes

Valladolid premia al corredor regular. No necesitas grandes cambios de ritmo. Necesitas sostener.

¿Es mejor Valladolid o Valencia para hacer marca?

Como respuesta general: Valencia.

Valencia tiene más densidad, más historial, más nivel competitivo y una estructura de carrera pensada casi de forma obsesiva para correr rápido. Si solo miramos probabilidad de marca, Valencia es más fuerte.

Pero Valladolid puede ser mejor para algunos corredores. Si quieres una media rápida, urbana, llana, con logística sencilla y sin una salida tan masiva, Valladolid tiene mucho sentido. También puede ser mejor si te encaja por calendario, cercanía o si prefieres competir en un entorno menos saturado.

La pregunta no debería ser solo cuál es más rápida. La pregunta debería ser dónde puedes ejecutar mejor tu carrera.

¿Merece la pena correr la Media Maratón de Valladolid?

Sí. Si buscas una media maratón rápida en Castilla y León o una alternativa urbana menos masificada que las grandes pruebas nacionales, Valladolid merece estar en la lista.

Tiene recorrido llano, homologación RFEA, circuito de una vuelta, salida y meta céntricas, buen tamaño de participación y una ciudad cómoda para correr y viajar. No es la media más mediática de España, pero eso no le resta valor competitivo.

Su principal virtud es la limpieza del recorrido. Su principal riesgo es que, por ser llana, invite a correr demasiado rápido demasiado pronto. Y su principal limitación puede estar en la densidad por ritmos si buscas marcas muy concretas.

Si llegas con ritmo objetivo claro, estrategia sencilla, zapatillas probadas y cabeza en el primer 5K, Valladolid puede ser una carrera muy buena para correr rápido.

Conclusión: Valladolid es una media rápida, limpia y bastante honesta

La Media Maratón de Valladolid tiene lo que necesita una buena carrera de rendimiento: distancia homologada, recorrido llano, una sola vuelta, salida y meta céntricas, y suficiente participación para competir con referencias.

No es una carrera de postal mediterránea ni una superproducción internacional. Es una media urbana, directa y bastante honesta. Si corres bien, te deja correr. Si sales pasado, no tiene una gran subida a la que echarle la culpa.

Esa es su gracia.

Valladolid puede ser una gran opción para corredores que buscan marca sin entrar en el circuito más masificado, para quienes quieren cubrir una media rápida en Castilla y León o para quienes necesitan un test limpio dentro de una preparación mayor.

La clave es simple: no convertir el perfil llano en una excusa para correr como un idiota los primeros kilómetros. Si haces eso, Valladolid puede devolverte una carrera muy seria.

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